Cierre de proyecto: «Aprendizaje sin Límites»

Hoy nos despedimos de un ciclo que transformó más de lo que imaginábamos. Fue un cierre que invitó a recordar el camino recorrido durante un año completo de trabajo constante, donde cada sesión, cada taller y cada encuentro sembraron aprendizajes que hoy siguen creciendo en niñas, niños, adolescentes y sus familias.

El viernes 30 de enero se llevó a cabo el cierre de la alianza del proyecto con Fundación Contando con un Amigo: Educación Con Rumbo «Aprendizaje sin Límites», en un encuentro presencial con familias y tutores de los estudiantes, que marcó el final de una etapa construida con compromiso y cercanía. No fue solo un evento protocolario: fue un espacio de memoria colectiva donde se reconoció el esfuerzo compartido entre estudiantes, familias y equipo facilitador. Las palabras, los abrazos y los reconocimientos entregados reflejaron el sentido humano del proyecto.

Durante más de un año, el programa acompañó procesos formativos dentro de Fundación Contando con un Amigo, dejando avances visibles en la comunidad. Los talleres fueron diseñados desde la empatía: primero comprender a las y los jóvenes, después enseñar. Esta mirada permitió conectar con los niños y ofrecerles un mejor desarrollo de aprendizaje, creando espacios seguros donde podían equivocarse, preguntar y descubrir sus capacidades.

El impacto no se limitó a lo académico. El proyecto fortaleció habilidades sociales y el trabajo en equipo. Muchos participantes comenzaron a expresarse con mayor seguridad y a confiar en su propia voz. Como compartió Yulisa, una de las alumnas: “Siempre me ponía retos a mí misma para poder ser mejor y alcanzar mis metas para poder ser doctora cuando sea grande.” Su testimonio refleja cómo el programa despertó en las infancias un deseo genuino de superación.

El avance educativo fue evidente. Los talleres reforzaron bases fundamentales que impulsan la permanencia escolar y el gusto por aprender. Más que cumplir tareas, las y los estudiantes desarrollaron hambre de conocimiento. Juan, otro de los participantes, lo expresó con claridad: “Antes no podía y no tenía la facilidad de palabra, pero el taller lector-escritor me ayudó a comunicarme con mi familia.” Ese cambio trasciende el aula: se convierte en herramienta para la vida cotidiana.

El proyecto también reforzó valores esenciales para continuar el camino educativo. Buscar las habilidades de otros para crecer personalmente fue una constante. Como señaló Honorina Herrera, directora del programa en Fundación Contando con un Amigo, crear alianzas entre organizaciones permite potenciar resultados: trabajar en conjunto hace posible que el impacto sea más profundo y duradero.

En un contexto nacional marcado por el rezago educativo y la deserción escolar en educación básica, estos talleres funcionaron como engranes que se movieron al mismo ritmo. Los ejes lógico-matemático, lecto-escritura y socioemocional se integraron para estimular un aprendizaje completo. Los refuerzos académicos no quedaron dentro del salón: se trasladaron al día a día, fortaleciendo la forma en que las niñas y niños enfrentan retos escolares y personales.

El evento de cierre fue un momento de reconocimiento colectivo. Fundación Lomas agradece profundamente la labor de Gustavo, Erika, Vitalia, Sonia, Pedro, Dulce y Diana, quienes acompañaron cada sesión con entrega y sensibilidad. Su trabajo durante las diversas etapas del proyecto, sostuvo su corazón todo el año.

Esto no hubiera sido posible sin el respaldo de nuestros co inversionistas sociales: Fundación CEMIXCFEnergía, donantes que hicieron posible este proyecto en diferentes periodosdemostrando que la colaboración fortalece las acciones que impulsan el bienestar social.

La despedida no se vivió como un final, sino como la confirmación de que el aprendizaje continúa. Cada taller dejó herramientas que seguirán acompañando a las infancias en su construcción académica y personal. Las semillas sembradas hoy se reflejan en metas más claras, en voces más seguras y en comunidades que creen en la educación como motor de cambio.


Porque los programas concluyen, pero las transformaciones que generan permanecen.